Blog de Glidea

Cortar con el trabajo a las 18 horas

Consultor Web
15/04/2014 - 15:55

El nombre más descriptivo para este artículo hubiera sido “Cortar con el trabajo cuando termina el horario laboral”, pero se hubiera hecho un poco largo y aburrido, según las excelentes guías publicadas días atrás para escribir buenos títulos.

El tema de debate se reabre de la mano de una nueva ley dictada en Francia, que prohíbe a los empleados continuar trabajando a la distancia, vía dispositivos móviles, una vez que se ha cumplido el horario laboral y han dejado sus oficinas.

Las preguntas qué surgen son varias y la idea es pensar un poco acerca de ellas.

¿Mejora la calidad de vida del empleado?

La respuesta es sí. Sin dudas, un empleado que puede desconectarse completamente de su trabajo durante una parte del día bien establecida logra un mejor descanso y un disfrute mayor de su tiempo libre.

¿Pierde dinero la empresa?

La respuesta es “no necesariamente”. En términos generales, una empresa bien organizada debería poder ejecutar y cumplir las tareas necesarias dentro del horario laboral. Si eso no sucede de esta manera, posiblemente se deba a una organización deficiente y no a que “el empleado no da lo suficiente” durante la jornada laboral.

Entonces, si por esta medida la empresa pierde dinero, se desprenden algunos comentarios:

  • Es necesario mejorar la organización de la empresa.
  • Una vez mejor organizada la empresa ese “dinero perdido” se recupera.
  • Más aún, si la empresa enfoca positivamente esta buena práctica respecto del horario laboral para los empleados, hasta podría beneficiarse de la buena organización, teniendo empleados mejor descansados y más motivados.

¿Pierde productividad la empresa?

La respuesta es “no y hasta puede ganarla”. Si producto de las restricciones horarias en la disponibilidad de los empleados las empresas pasan a producir menos, podríamos suponer que la productividad se mantendría estable (produzco menos en menos tiempo). Si, en cambio, la empresa logra mantener su producción a pesar de la nueva restricción, entonces la productividad habrá aumentado (produzco lo mismo en menos tiempo).

¿Puede la empresa ir más allá?

Presionada por factores externos (la ley), es posible que la empresa se vea obligada a una reorganización que le permita producir lo mismo en un tiempo más acotado, ganando en productividad. Las preguntas entonces son: ¿es necesario que un factor externo nos obligue a una reorganización más productiva? ¿qué más podríamos hacer para ser más productivos?

El ejercicio intelectual de suponer una hipotética reducción de la jornada laboral podría ayudarnos a pensar en ese sentido. Y para finalizar, te pregunto: ¿qué otros ejercicios intelectuales podríamos plantearnos para pensar en mejoras de productividad?

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