Blog de Glidea

Cuánto dinero invertir en mi primer sitio web

Director / Experto en imagen de Sitios Web
20/10/2014 - 10:55

Si necesitás realizar un sitio web para tu negocio, probablemente buscarás en Google personas o empresas que se ocupen de tal tarea, solicitarás un presupuesto y luego evaluarás las distintas opciones hasta decidir con cuál quedarte. También puede pasar que un amigo o familiar tenga ya un sitio (que funciona de diez) y le pidas el contacto de quien se lo haya realizado.

Sin embargo, desde el momento en que se comienza con la búsqueda hasta el momento en qué ya contás con tu sitio web online, pueden pasar varios meses ya sea por razones de presupuesto, por no estar seguro qué proveedor elegir o bien porque el desarrollo del trabajo no sale como lo esperado.

En este artículo me propongo orientarte con respecto a uno de los factores que muchas veces suele ser determinante: el precio.

¿Cuánto pagar por un sitio web? ¿A quién contratar? ¿Qué calidad puedo esperar del trabajo?

Cuánto sale hacer un sitio web

Si ya has comenzado con la búsqueda de personas o empresas que realizan sitios web, notarás probablemente que los presupuestos y valores son muy diferentes. Algunos te ofrecerán hacer tu sitio por U$S 80, otros te pedirán U$S 250, están los que valorarán el trabajo en U$S 500 y después podrás encontrar presupuestos por encima de los U$S 3000.

¿Cómo es posible tanta diferencia de precios?

Antes que nada, ¿podemos decir que el sitio más económico va a ser exactamente igual al sitio con mayor precio? Claro que no. Desde el momento en que lo realizan distintas personas, el sitio no será el mismo, ya que las habilidades no son las mismas, la experiencia no es la misma, la capacidad no es la misma y hasta el servicio ofrecido no será el mismo.

¿Podemos pensar que el sitio “más caro” tendrá mayor calidad? Tampoco. Que el precio sea más elevado no quiere decir mayor calidad, pero por lo general hay una relación.

Desde mi punto de vista un sitio web institucional no puede valer menos de U$S 600.
¿Te parece caro?

Analizando el valor de un sitio web

Cuando uno recibe un presupuesto uno tiende a realizar un juicio de valor rápidamente. Palabras como caro, barato, accesible, imposible, económico, desorbitado salen a la luz. Todos lo hacemos y nuestra mente percibe el valor también en función de nuestras posibilidades económicas lo cuál es perfectamente entendible.

Si bien el valor percibido varía según cada uno, creo que un sitio web es una herramienta que te permitirá tener presencia online, comunicar tus productos y servicios y entrar en contacto con tus clientes.

Si tu sitio web te ha salido U$S 800, pero al cabo de dos meses te produjo U$S 1600 en ventas, entonces no solo habrás recuperado la inversión inicial sino que también has generado una ganancia gracias al sitio.
Y no todo también hay que traducirlo en ventas. También podés ganar en credibilidad, mejorar tu imagen en internet, potenciar tu marca y tu mensaje, etc.

¿Todavía te parece caro?

Vamos a imaginar el siguiente escenario. Supongamos que ya tenés construído tu sitio, has cargado el contenido, luce genial, se puede ver perfectamente desde dispositivos móviles y realmente has quedado muy satisfecho con el desarrollo del mismo. Es un sitio que te produce orgullo tenerlo, lo han visto familiares y amigos y todos te han dicho que se ve “super profesional”

Ahora imaginemos que tenés que vender el mismo y fijar un valor. ¿Lo venderías por U$S 50? ¿Por U$S 250? ¿Por U$S1000?

Por eso me gustaría que tratemos de separar conceptualmente el valor del precio. Ante un producto o servicio donde "X" es el precio y nos representa el mismo monto de dinero, el valor percibido será totalmente diferente para ambas personas.
Cómo se explica sinó la suma alocada de dinero que algunos coleccionistas están dispuestos a pagar por determinadas piezas. Por ahí pensás..."Pero si tienen la plata"... puede ser, pero también la explicación reside es que para ellos las piezas que coleccionan son muy valiosas.

Con los sitios web pasa algo similar. Por eso y más allá del precio... ¿Cuánto vale tu sitio web? ¿Es algo importante para vos y para tu negocio o es algo que da lo mismo no tenerlo o donde tampoco importa la calidad y utilidad del mismo?

Cómo elegir a la persona o empresa que hará mi sitio web

Al momento de evaluar algún proveedor te recomiendo que no solo lo evalúes desde el punto de vista del presupuesto. Si no podés pagar un sitio ahora quizás te conviene esperar un poco más hasta poder contratar a la persona o empresa adecuada.

Para elegir a un proveedor de servicios lo más fácil sería que un familiar o amigo te recomienden alguno. Para vos sería menos riesgoso que tener que contratar a un completo desconocido.

Pero si te toca hacerlo, entonces hay cosas que podés mirar para disminuir el riesgo:

  • Clientes, portfolio y trabajos realizados – En el sitio web podés buscar por referencias que te den mayor confianza. Al ver los trabajos previos, tendrás una idea de la calidad de los desarrollos y de cómo podría lucir tu sitio. Los clientes con los que se ha trabajado también dicen mucho.
  • Testimonios – Algunos sitios presentan una sección de testimonios que refuerzan la credibilidad y también la imagen de la empresa. Es otro elemento que te dará mayor tranquilidad y confianza.
  • Tiempos y modo de respuesta – Ni bien hayas solicitado distintos presupuestos te irás dando cuenta de los distintos modos de respuesta que obtendrás. Están los que te responderán con un mensaje automático, otros que se pondrán en contacto dentro de las dos horas, otros que tardarán como cinco días y finalmente los que no responderán.

No todas las empresas son para todos los clientes

Si solicitás un presupuesto tratá de analizar antes si la persona o empresa es acorde a tu perfil. Por ahí estás solicitando presupuestos a empresas que solo trabajan con megacorporaciones o bien a personas y freelancers que solo trabajan con pequeñas empresas o profesionales independientes. Tener esto en cuenta te ahorrará tiempo.

Otro item a tener en cuenta es el trato que necesitás. Si sos una persona que necesita un trato más personalizado, reunirse seguido, llamar por teléfono, etc, o bien si por el contrario te sentís cómodo trabajando por email, skype y con reuniones planificadas esporádicas. Ambas opciones son válidas y dependerán de cómo te sientas a gusto con el proveedor elegido.

Quiero una Ferrari pero no puedo pagarla. ¿Qué hago?

Muchas veces suelo comparar el tema de los sitios web con los autos. Queremos comprar una Ferrari pero no disponemos del dinero suficiente. ¿Qué hacemos? Lo más probable es que compremos otro auto en función de nuestras posibilidades económicas.

Por eso, cuando uno solicita el desarrollo de un sitio web hay que tener presente este tipo de ejemplos. No se puede pretender un sitio que luzca espectacular, diseño a medida, con e-commerce, blog corporativo, catálogo de 200 productos, visualización en dispositivos móviles y otras diez funcionalidades adicionales, cuando estamos dispuestos a pagar U$S 80 (por poner un ejemplo).

La solución a esta situación suele encontrar tres caminos:

  1. Pagar más y obtener el sitio que queremos
  2. Pagar lo que podemos pagar y reducir la cantidad de funcionalidad, realizando un sitio más acorde al valor del mismo
  3. Buscar otra persona o empresa que haga el trabajo que queremos por el precio que podemos pagar. Que a mi entender tampoco será el mismo sitio.

Algunos consejos finales

Para terminar el artículo me gustaría brindarte algunos consejos a tener en cuenta:

  • Realizar tu primer sitio web te implicará un riesgo - Intentá disminuirlo lo más posible. Buscá gente de confianza que en lo posible lleve años en el medio, tenga referencias, clientes o trabajos publicados.
  • Evaluar las propuestas y presupuestos de trabajo – No dudes en consultar. Cada propuesta es diferente a la otra. Si necesitás un sitio web institucional te ofrecerán distintos tipos de sitio, con distintas funcionalidades y tipos de diseño. ¿Qué incluye el servicio? ¿Cómo será el mismo?
  • Lo barato sale caro – Un presupuesto económico no quiere decir que el trabajo resulte en una experiencia horrorosa, donde el proyecto es un desastre y habrás deseado nunca haber trabajado con esa persona o empresa que tanto daño emocional te ha producido. Pero sin embargo cuando los precios son irrisorios, me permitiría sentir cierta desconfianza. Es preferible esperar a tener el dinero antes que adelantarse y pagar algo por muy barato y de mala calidad.
  • Sentirse cómodo y estar a gusto con la persona con la que trabajamos – Fundamental. Desde el primer contacto con cada persona o empresa, te darás cuenta de los distintos tratos y modos de respuesta. Y desde ya te sentirás más a gusto con unos que con otros.
  • Buscar una persona o equipo profesional a cargo – ¿Dejarías en mano la tarea de diseñar y desarrollar tu sitio web a alguien que no tiene ni la menor idea de diseño, programación, arquitectura de la información, seo, organización de proyectos y otro set de habilidades necesarias para el desarrollo de todo sitio web? Probablemente si, probablemente no. Mi consejo es que trabajés con gente idónea. Un sitio web es algo muy importante para tu negocio y no querrás dejarlo en mano de gente incompetente.
  • Tener una idea estimada de lo que necesitamos realizar – Es decir qué contenidos necesito publicar, qué función va a tener el sitio, etc. Esto te permitirá solicitar un presupuesto con mayor detalle según tus necesidades. Si no tenés una idea clara podés solicitar asesoramiento.

Para terminar, te invito a compartir tus inquietudes, experiencias u opinión a través de los comentarios.

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