Blog de Glidea

Estar ocupado no es ser productivo (parte 2)

Consultor Web
13/05/2014 - 14:16

Casi un mes más tarde de haber escrito un artículo titulado “Estar ocupado no es sinónimo de ser productivo”, el gurú de la productividad Tim Ferriss publicó un muy buen artículo llamado “Productivity Tricks for the Neurotic and Crazy (Like Me)”.

En ese artículo, el autor cuenta sobre su vida, sus problemas y puntualiza algunas técnicas concretas que lo ayudan a él a ser más productivo, pero también menciona de manera muy breve dos verdades:

  1. “Being busy is a form of laziness-lazy thinking and indiscriminate action”. Es decir, “Estar ocupado es una forma de vagancia y de pensamiento indiscriminado”.
  2. “Being busy is most often used as a guise for avoiding the few critically important but uncomfortable actions”. Es decir, “Estar ocupado es a menudo utilizado como pretexto para evitar hacer unas pocas cosas muy importantes que son críticas, aunque incómodas”.

Es sobre este par de verdades que quiero detenerme, pensar y ampliar.

Estar ocupado es una forma de pereza

Esta verdad me gusta particularmente por su enunciación paradójica y provocativa. Y es muy cierto: una forma bastante disimulada de no hacer nada es permanecer ocupado en tareas intrascendentes, que no producen valor real (que debe medirse en función de los objetivos de la organización, que en general están alineados al valor entregado al cliente).

Estar ocupado es una forma de pensamiento indiscriminado

Si estamos atareados todo el día sin descanso, significa que no estamos poniendo el esfuerzo enfocada y jerarquizadamente, con mayor énfasis en lo más importante. Es decir, no estamos siendo capaces de diferenciar lo esencial de lo accesorio. En definitiva, no estamos pensando. Ya lo dice Borges en su cuento Funes El Memorioso: “Había aprendido sin esfuerzo el inglés, el francés, el portugués, el latín. Sospecho, sin embargo, que no era muy capaz de pensar. Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos.”

Estar ocupado es una forma de posponer lo crítico e incómodo

Es una verdad indiscutible que, muchas veces, las tareas más importantes son también las más incómodas y, en consecuencia, la que menos motivación nos genera para encarar. Nuevamente, interponer otras tareas (aunque no sean tan importantes) es una manera indirecta de evitar la incomodidad que nos produce encarar finalmente esta tarea.

Y me gustaría agregar un par de reflexiones adicionales…

Estar ocupado es una forma social de posponer

Si estuviéramos sólos en una isla y no quisiéramos hacer algo, simplemente no lo haríamos y permaneceríamos postrados haciendo lo que nos place. Sin embargo, en ambientes sociales y, particularmente, en el trabajo (donde nos pagan por hacer), esta forma explícita de posponer es simplemente inaceptable. Es por ello que una larga de tareas inútiles y largas son una buena manera de lograr el mismo resultado, aunque contando con imagen trabajadora y un buen conjunto de argumentos para, eventualmente, defendernos.

Estar ocupado nos desgasta innecesariamente

Hacer muchas cosas es cansador, sean estás útiles o inútiles. Si las cosas que hacemos son inútiles, entonces estaremos poniendo un gran esfuerzo en algo que no nos lleva a ningún lado, siendo que además no resuelve lo importante, que tarde o temprano deberemos enfrentar. Y si estamos posponiendo lo importante por comodidad, es posible que seamos muy conscientes de que lo importante aún nos aguarda; y esta presencia constante de lo importante sin hacer sobre nuestras espaldas es también desgastante.

Para redondear, como siempre, me gustaría conocer tus opiniones sobre el tema, si ya viviste alguna de estas experiencias y cuál es tu consejo al respecto.

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