Blog de Glidea

La motivación en el trabajo

Director / Experto en imagen de Sitios Web
20/01/2014 - 15:35

¿No te ha pasado últimamente de comenzar el día sin ganas de ir a trabajar?

Y que hay acerca de estar en el trabajo y buscar cualquier tipo de distracción para hacer que el tiempo pase más rápido y así volver a casa lo antes posible. Entiendo y es lógico que esto nos pase a todos en algún momento del año, pero empieza a ser más preocupante si ocurre todos los días. Creo que estamos demasiadas horas en el trabajo como para estar desmotivados full time.

A continuación comparto algunas ideas que te ayudarán a estar más a gusto con tu trabajo, te darán fuerza adicional en los momentos difíciles y te movilizarán a disfrutar más de tu día laboral.

10 ideas para sentirse más motivado en el trabajo

Suponiendo que vas a seguir con tu mismo trabajo durante algún tiempo más (6 meses, un año, dos, etc)

¿Qué mentalidad habría que tener y qué conductas cambiar para poder disfrutar tu día a día un poco más? ¿Cómo habría que ver las cosas? ¿Como algo rutinario que no conduce a nada o como algo que forma parte de un plan maestro que te llevará al estilo de vida que estás buscando?

Por eso todo comienza con un poco de:

#1 Reflexión - ¿Para qué hacemos lo que hacemos?

Dejemos a un lado el tema del dinero y la respuesta obvia de que uno va a trabajar para obtener un ingreso y poder así subsistir. Nunca está de más preguntarse a uno mismo para qué hace lo que hace. Ya sea en ese trabajo en general o con una tarea en particular.

Cuando la respuesta es clara y comprendés tu rol dentro de la empresa, todo cobra más sentido y empezás a ver de qué manera podés mejorar lo que hacés diariamente.

Es común empezar un trabajo con muchas ganas y luego con el paso del tiempo empezar a sentir un desgaste, que se hace todos los días lo mismo, que se vuelve monótono. Por eso también es importante:

#2 Cambiar la rutina

Dentro de un puesto de trabajo se requieren realizar varias tareas. Está en vos hacerlas de la misma manera siempre, o buscar la forma de cambiar eso. En este punto tendrás que usar tu creatividad al máximo ya que no es fácil ver este tipo de cambios.

Comparto algunos ejemplos que te servirán como guía:

Cambios en la comunicación – Ya sea en la atención cara a cara, por teléfono o por email, podés encontrar nuevas maneras de comunicarte, decir algo distinto y salirte del guión. Hay empresas que te imponen decir lo mismo siempre pero en el caso de que tengas algo de libertad, te propongo que intentes modificar el speech. Quizás hasta descubrís que te trae mejores resultados.

Probar distintas herramientas - ¿Por qué hago esto siempre en Excel o en Word? ¿Por qué se utiliza este o aquel programa? Hacer cambios de proceso no es algo fácil, pero se pueden sugerir y empezar a experimentar con herramientas o técnicas de trabajo nuevas.

Empezar el día haciendo otra tarea – En lugar de empezar con alguna tarea aburrida, tratar de realizar algo que te guste más. Hay veces que por inercia comienzo el día laboral realizando tareas como responder el correo electrónico. No está mal, pero quizás hay cosas más interesantes para hacer.

El tema de la rutina es uno de los más importantes especialmente en aquellos puestos de trabajo en donde se desempeñan unas pocas tareas diariamente y a su vez no se logra aprender nada nuevo al cabo de cierto tiempo. La rutina suele ser práctica a veces para ser más eficientes pero suele desgastar con el paso del tiempo.

#3 Definí objetivos claros

¿Qué es aquello que vamos a obtener haciendo lo que hacemos? ¿Cuál es el resultado detrás de todo este trabajo? Tiene que ver con el primer punto y se trata de tener una visión clara y precisa de como nuestras acciones impactan en el trabajo y en la empresa.

Cuando empieces a plantearte objetivos diarios en tu trabajo, de alguna manera te sentirás más motivado dado que estarás haciendo las cosas para cumplir una meta.

#4 Definí una agenda de trabajo equilibrada

A medida que vas terminando tus tareas se siente cierta inercia y energía para completar lo que queda. En ese sentido está bueno poder tener por día unas tres, cuatro o cinco tareas que cumplir y realizarlas de la manera más eficiente posible.

Si tu agenda es muy simple o complicada tiende a desmotivar, pero si hay un balance en donde a su vez se alternan tareas divertidas con aburridas, se encuentra un ritmo justo en la jornada laboral.

Lo que resulta motivador en este aspecto es tener la sensación de producitvidad y de que se está avanzando. Por ejemplo tengo un bloc de notas en donde día a día anoto las tareas a realizar. Luego voy tachando a medida que voy terminando cada una. Al final del día se siente bien cuando está la última tarea tachada.

#5 Intentá aprender algo nuevo cada día

Para sentir que tu alma se enriquece y no te estancás con el paso del tiempo. Es muy importante tratar de aprender cosas nuevas, tanto en lo que conciernen a tu trabajo como a nivel general. Cuando los días pasan y es siempre lo mismo, no solo no estás aprendiendo nada nuevo, sino que probablemente comiences a aburrirte y desmotivarte. Por eso tratá de mantener un espíritu curioso y ver de qué manera podés aprender cosas nuevas.

¿Y si no hay nada nuevo que aprender?

En el hipotético caso de que tengas esa creencia corrés el riesgo de continuar en un estado mental pasivo en donde será más fácil sentirse desmotivado o sin ganas de trabajar.

Si te desempeñas en el área de ventas, administración, atención al público, marketing, sistemas, soporte o lo que fuera, hay libros y mucho por leer al respecto. Es cierto que cuando uno llega de su trabajo cansado, lo que menos va a querer hacer es agarrar un libro y ponerse a leer, pero por el otro lado uno puede aprender cosas nuevas durante su trabajo en el día a día. (por citar un ejemplo se puede realizar una lectura de 15 minutos máximo)

#6 Date algunas recompensas de vez en cuando

En la medida que vayas cumpliendo tus objetivos, podés premiarte por los logros alcanzados. Un helado, un café, una cena con amigos. Cualquier pequeña recompensa es válida.

Cuando uno tiene en mente una especie de “premio” por cumplir con su trabajo, suele estar más motivado y tiene “algo a la vista” por lo que vale la pena el esfuerzo.

En momentos difíciles, en donde no logro ni concentrarme ni estar con fuerzas para completar una tarea compleja, suelo pensar en alguna mínima recompensa (una especie de luz al final del túnel) para tener la energía necesaria y poder así completar el trabajo. No suelo recompensarme seguido, pero si por ejemplo hay un proyecto web en el que voy a poner toda mi energía para completarlo (en una o dos semanas), si logro hacerlo con eficiencia, suelo darme algún que otro premio.

#7 Hacé algo que te gusta

La motivación puede ser mayor cuando estás en una tarea de tu agrado, algo que realmente te gusta hacer. Si de todas las tareas que tenés que cumplir en tu trabajo, no hay una sola que te guste o disfrutes, quizás sea momento de replantearse la situación.

Si tu agenda lo permite, podés intercalar las tareas y comenzar el día por aquello que más te guste y te sientas más cómodo para dejar para el final lo más denso. Al mismo tiempo se puede pensar cómo hacer de una tarea aburrida algo más interesante.

#8 Simplificá lo más que puedas

Realizar tareas en donde nos auto exigimos permanentemente al máximo suele ser desalentador a veces. Creo que está bueno tener presente la idea de la simplificación sin que ello implique realizar un trabajo de menor calidad. ¿Qué tareas de tu trabajo podrías simplificar?

Es todo un arte transformar una tarea compleja en algo más simple y por lo general se requiere aplicar algo de creatividad. Si las tareas que hacemos cotidianamente nos sobrepasan porque son demasiado exigentes, nos sentiremos un poco frustrados. Creo que hay que encontrar un equilibrio para que no sea ni demasiado simple ni demasiado complicado.

#9 Mantené el foco y evitá las distracciones

Cuando hay que realizar una tarea laboral es importante que seas capaz de mantener la concentración el mayor tiempo posible. Cuanto más enfocado estés en la tarea, más motivado te sentirás para completarla o realizar un avance significativo.

Para estar concentrado y tener un mejor rendimiento podés experimentar con la técnica Pomodoro que propone trabajar en bloques de 25 minutos libre de interrupciones.

En lo personal cuanto más interrumpo la tarea que estoy haciendo, más desmotivado me siento para retomarla. Por el contrario, cuando ya vengo con una inercia y un ritmo de trabajo estable, no solo me siento con más energía sino más satisfecho con mi performance.

#10 Se más fuerte que los problemas

Hay ocasiones en donde las cosas simplemente no funcionan. Ya desde la mañana podés enfrentar situaciones inesperadas que suelen ser bastante desalentadoras para comenzar a trabajar.

En mi caso hay veces que tengo que lidiar con problemas técnicos que cuando se presentan al mismo tiempo, me siento un poco frustrado por no poder avanzar o hacer algún progreso significativo en las tareas que tengo por delante.

Ante cualquier situación de este estilo trato de tranquilizarme, enfocarme nuevamente y salir adelante. Lo importante es tener una mentalidad fuerte que logre superar cualquier obstáculo.

Frases de motivación laboral

A continuación comparto algunas frases que servirán como fuente de inspiración y reflexión:

"Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida". Confucio

"Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables". L. Séneca

"El éxito es simplemente la aplicación diaria de la disciplina". Jim Rohn

"Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo, contesta que sí y ponte enseguida a aprender cómo se hace". Franklin Delano Roosevelt

"La motivación nos impulsa a comenzar y el hábito nos permite continuar". Jim Ryum

"Un mar calmado no hace marineros". Proverbio inglés

"Un hombre inteligente no es el que tiene muchas ideas, sino el que sabe sacar provecho de las pocas que tiene". Anónimo

"El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse". J. R. R. Tolkien

Cuento corto aleccionador

Para finalizar este post comparto un cuento que habla sobre cómo ver las cosas. Es interesante ver como ante una misma tarea, se pueden tener visiones diferentes (que a mi entender definirán nuestro accionar de aquí en más)

Un transeúnte se detuvo un día ante una cantera en la que trabajaban tres compañeros. Preguntó al primero:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y éste respondió sin alzar la cabeza:
- "Me gano el pan".
Preguntó al segundo:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y el obrero, acariciando el objeto de su tarea, explicó:
- "Ya lo ves, estoy tallando una hermosa piedra".
Preguntó al tercero:
- "¿Qué haces, amigo?"
Y el hombre, alzando hacia él unos ojos llenos de alegría, exclamó:
- "Estamos edificando una catedral".

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