Traduciendo contenidos a otros idiomas
Por lo general, llega un momento en el cual nos preguntamos si sería conveniente incorporar otros idiomas a nuestro Sitio. La pregunta cobra relevancia, porque si muchas veces ya resulta complicada la actualización de un Sitio en un solo idioma, la posibilidad de incorporar más de uno hace suponer un probable fracaso.
La pregunta es más acuciante cuando nuestro idioma es diferente al inglés, ya que los anglo-redactores tienen menos presiones por tratarse del idioma universal.
La primera pregunta que debemos hacernos es cuál es nuestro público objetivo.
Si tenemos una empresa modesta que no tiene más aspiraciones (por una visión limitada o por la naturaleza del producto) que abastecer al mercado local, entonces no necesitará traducciones a otros idiomas. A lo sumo, puede tener interés en contar con otros idiomas para brindar una imagen más sólida y profesional.
Si tenemos una empresa que aspira a un desarrollo internacional, a exportar o a tener cualquier tipo de trato con personas extranjeras entonces, aun cuando actualmente no tengas esos contactos, debe comenzar a trabajar en las traducciones. La incorporación de otros idiomas es uno de los pasos que los acercará a ese objetivo.
A menos que tengamos un mercado objetivo muy definido (por ejemplo, el alemán), es recomendable comenzar por el idioma inglés, considerado universal. Podemos asumir que la mayor parte de los visitantes podrán entendernos si realmente desean hacerlo.
Si nos encontramos en Argentina, el portugués es una segunda opción más que recomendable, dada nuestra cercanía en todos los aspectos con nuestro hermano mayor Brasil.
Las opciones de traducción pueden dividirse en al menos dos: manual (mediante traductores locales y/o extranjeros) o automática (mediante programas de traducción automática).
Nuevamente debemos pensar en nuestro público: si realmente deseamos llegar y convencer a las personas de otra lengua, probablemente sea sumamente necesario contar con la mejor traducción posible. Transmitiremos interés y dedicación.
Por supuesto, la contratación de traductores es una opción mucho más costosa, sobretodo si contamos con mucho contenido para publicar. Quizás una buena idea sea tener un conjunto de contenidos esenciales traducido a muchos idiomas y una porción de contenidos no esenciales (generalmente asociado a novedades, blog, etc.) en el idioma principal.
Los traductores automáticos son notados fácilmente y muchas veces producen resultados confusos o hasta contraproducentes. Siempre es recomendable que los textos estén revisados por una persona nativa del idioma, que confirme que los mismos suenan naturales a los lectores de esa lengua.
¿Debemos descartar los traductores automáticos? No tan rápido. Quizás una persona que vive en un país remoto, en el cual se habla una lengua ignorada a nivel mundial, como podría ser Suecia, valore que alguien se haya tomado el trabajo de incluir el idioma sueco en el sitio, aun con herramientas automatizadas de traducción.






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