Twitter y el periodismo
En su artículo “La consagración de Twitter”, Roberto Guareschi vuelve a plantearnos temas interesantes y actuales. En este caso, lo hace para referirse a Twitter y su impacto sobre la realidad y sobre la forma de hacer periodismo.
Desde mi punto de vista, los dos ejemplos introductorios utilizados en el artículo (el papel de Twitter en las renuncias del embajador de Chile y el entredicho entre Macri y De Narvaez) resultan insuficientes como para concluir que las consecuencias resultantes en ambos casos se derivan de la existencia de Twitter; más un, creo que, en ambos casos, las consecuencias hubiesen sido exactamente las mismas si el medio de publicación hubiese sido una hoja de diario.
Esto no significa desconocer los cambios que, efectivamente, puede traer esta herramienta sino, simplemente, no caer en la tentación (tan de moda últimamente respecto de Twitter) de sobredimensionarlos. De hecho, implícitamente, el periodista reconoce las limitaciones de la herramienta al mencionar la baja cantidad de usuarios activos que tiene la herramienta actualmente.
El autor señala que “Twitter impone atributos que benefician al periodismo, sobre todo al que está en formación”. Vamos a repasarlos y analizarlos un poco más:
"Escritura: Darío Gallo, editor general de Perfil.com, entiende que Twitter contribuye a la formación periodística, enseña a titular y sintetizar, mejora la redacción, limpia de paja las frases rimbombantes o huecas, mata los adjetivos superfluos. El receta diez “tweeteos” por día, mínimo."
Creo que no es necesaria la existencia de Twitter para ejercitar la titulación; basta y sobra con lápiz, papel, ejemplos de titulación en diarios anteriores y consejos de un buen profesor. Realmente, creo que es sobredimensionar la herramienta.
"Interactividad: Momi Peralta, gerente de Desarrollo Mulltimedia de La Nación, cuyos periodistas son, quizá, los más activos en Twitter, dice que esa herramienta les permite una relación más rica con sus públicos."
Coincido en que Twitter es un avance respecto de la “nada absoluta” en la interacción con los lectores, pero no veo que sea una alternativa necesariamente mejor que los comentarios de un blog o, simplemente, el uso del email. De hecho, la lógica de Twitter es bastante unidireccional.
Por cierto, el entusiasmo (y la evangelización) de lanacion.com respecto de Twitter se encuentra, no sin argumentos, muy sospechado por muchas personas.
"Desmediación: Los periodistas pueden dirigirse directamente a sus lectores sin necesidad de un medio establecido que los legitime y distribuya."
Es cierto, pero nuevamente no es una característica exclusiva de Twitter y, en muchos casos, un blog es una forma mucho mejor de hacerlo.
"Plataforma para la acción: Bruno Menarvino, licenciado en Comunicación, cuenta que él y otros jóvenes de Villegas, avergonzados porque muchos vecinos apoyaban a los presuntos violadores de una menor, usaron Twitter para expresarse y conocerse. De allí surgieron talleres en escuelas para pensar Villegas a partir de algo que los enorgullece: la literatura de Manuel Puig, hijo de la ciudad."
A este párrafo le vendría muy bien Twitter, para limitarlo a 140 caracteres y mejorar su comprensión.
"Nuevos géneros: Carolina Muzi, periodista, docente en la Universidad de La Plata, cree que Twitter quizá esté alumbrando nuevos géneros periodísticos."
¿Es suficiente esta opinión personal de Carolina Muzi (realmente, no sé quién es) para sustentar la posición del artículo? ¿Qué cree el autor? ¿Por qué?
Como conclusión, creo que las aplicaciones de la herramienta pueden ser interesantes (ver dos usos concretos para Twitter), pero creo que no debemos confundir la esencia con el medio.






Comentarios
Dejá tu comentario