Web semántica
Un primer paso para comenzar a comprender de qué se trata la web semántica es ahondar en el significado de la palabra “semántica”. La semántica, según Wikipedia, “se refiere a los aspectos del significado, sentido o interpretación del significado de un determinado elemento, símbolo, palabra, expresión o representación formal”.
Sabiendo eso, ya contamos con una primera idea fuerte sobre la idea guía de la web semántica: se trata de ampliar las capacidades de la red en su conjunto de comprender, relacionar y sintetizar la información disponible, gracias a una mejor comprensión del significado y el contexto de la misma.
Para lograrlo se hace necesario llevar adelante varios cambios. Uno de los más importantes tiene que ver con la necesidad de perfeccionar la estructura de meta-información, es decir, la información que describe la información que contiene un documento.
El metalenguaje más utilizado actualmente, el famoso HTML, fue muy útil en su momento y lo sigue siendo, pero está más enfocado en describir estructuras de visualización que en describir estructuras de significado. Por lo tanto, la información puede ser visualizada correctamente en toda la web gracias a estos estándares, pero resulta mucho más dificultoso crear relaciones correctas entre todos los contenidos existentes y, mucho más difícil, generar valor informativo a partir de las deducciones y síntesis que podrían realizarse. Los lenguajes destinados a ayudarnos en esta tarea son, por el momento, el XML (Extensible Markup Language), el RDF (Resource Description Framework) y el OWL (Ontology Web Language).
Para entender cómo todo esto se materializaría en valor para el usuario final, reproduciré un excelente ejemplo disponible en W3C España:
Supongamos que la Web tiene la capacidad de construir una base de conocimiento sobre las preferencias de los usuarios y que, a través de una combinación entre su capacidad de conocimiento y la información disponible en Internet, sea capaz de atender de forma exacta las demandas de información por parte de los usuarios en relación, por ejemplo, a reserva de hoteles, vuelos, médicos, libros, etc.
Si esto ocurriese así en la vida real, el usuario, en su intento, por ejemplo, por encontrar todos los vuelos a Praga para mañana por la mañana, obtendría unos resultados exactos sobre su búsqueda.
Sin embargo la realidad es otra. El uso de cualquier buscador actual ofrecería información variada sobre Praga pero que no tiene nada que ver con lo que realmente el usuario buscaba. El paso siguiente por parte del usuario es realizar una búsqueda manual entre esas opciones que aparecen, con la consiguiente dificultad y pérdida de tiempo.
Con la incorporación de semántica a la Web los resultados de la búsqueda serían exactos. Estos resultados ofrecen al usuario la información exacta que estaba buscando. La ubicación geográfica desde la que el usuario envía su pregunta es detectada de forma automática sin necesidad de especificar el punto de partida, elementos de la oración como "mañana" adquirirían significado, convirtiéndose en un día concreto calculado en función de un "hoy". Algo semejante ocurriría con el segundo "mañana", que sería interpretado como un momento determinado del día. Todo ello a través de una Web en la que los datos pasan a ser información llena de significado. El resultado final sería la obtención de forma rápida y sencilla de todos los vuelos a Praga para mañana por la mañana.
Para obtener más información sobre el tema, recomiendo visitar el sitio oficial de preguntas frecuentes y el listado de casos de estudios para el tema.






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