Éramos pocos y Bush se sumó a Facebook
Desde Glidea, siempre incentivamos a nuestros clientes, potenciales clientes y lectores de blog a que se animen a llevar adelante una estrategia en Internet, de la cual puedan sacar provecho.
George Bush parece haber recibido similar aliento y, en un acto de fe sin precedentes, ha decidido comenzar a adentrarse en el mundo Web 2.0 y quedar expuesto ante millones de usuarios.
En un primer análisis, podemos obtener por lo menos dos conclusiones:
- La promesa del impacto que alguien puede lograr mediante el uso de Internet es tan grande que hasta Bush decide exponerse públicamente para intentar sacar rédito de la red.
- Si Bush puede hacerlo, entonces todos pueden hacerlo.
Analicemos un poco más los pasos dados por Bush en Internet. El puntapié inicial ha sido la creación de una página en Facebook, de la cual los usuarios pueden señalar que “les gusta”. Contra todos los pronósticos, en pocas horas alcanzó algunos miles de seguidores y, al momento de cerrarse este artículo, había superado los 115.000. Por supuesto, vos también podés sumarte sumándole tu apoyo.
Si bien el enfoque de esta página en Facebook ha sido, hasta el momento, promocional (en un comienzo, de libros) y no tanto como forma de interactuar con los ciudadanos, los usuarios no han dejado de dejar comentarios en su muro, tanto positivos como negativos, aunque no sabemos realmente cuántos han sido moderados. Uno podría preguntarse qué pasaría si Facebook incluyera la herramienta “no me gusta” para calificar a las páginas. Probablemente, Bush, Facebook y todo su negocio, entre otros, se vendrían abajo.
Por la sobriedad de su lanzamiento a la red, parecería que Bush ha lanzado la primera piedra y espera paciente las repercusiones para evaluar los pasos a seguir. De entusiasmarse, seguramente continuará ampliando el uso de las herramientas que le ofrece Facebook y, seguramente, caerá en uno de los usos concretos que puede hacerse de Twitter.
Finalmente, luego de haber cargado las tintas durante todo el artículo sobre Bush es justo reconocer un punto a su favor: ha asumido todos los riesgos de la exposición y parece dispuesto a dar la cara.






Comments
Post new comment